Comparativa entre Kawasaki STX 15F/ Sea-Doo GTI 130/ Yamaha VX 110 Cruiser
Septiembre 2010 | Publicado por Motomarine
¡El sector triplaza evoluciona! La Sea-Doo GTI 130 es potente, está bien equipada y es más que seductora.
Comparativa entre Kawasaki STX 15 F  Sea-Doo GTI 130/ Yamaha VX 110 Cruiser

La llegada de la Sea-Doo GTI de tres plazas de 155 HP deja a los dos fabricantes restantes a la expectativa. Sus competidoras son la Kawasaki STX 15 F, con 160 HP y la Yamaha VX Cruiser, con una potencia menor de 110 HP, los precios de ambas motos oscilan entre los 17.000 dólares. En resumen, la nueva Sea-Doo GTI garantiza una relación precio/potencia muy buena que decididamente tienta al comprador.

Ésta nueva Sea-Doo, nada la diferencia de la versión del año anterior. Mecánicamente, tiene bajo su asiento una inyección similar a la GTX 4-TEC. El aspecto exterior de la GTI constituye su más grande defecto, a pesar de que globalmente la valoración de la moto es positiva, nos hubiese gustado que el equipo de diseño de la marca canadiense se hubiera esmerado más en cuanto al aspecto y diseño.

Una vez pasada la consideración estética, por otra parte siempre subjetiva, a la hora de manejarla no reservará ninguna sorpresa puesto que el equipamiento es el mismo de la GTI SE. Las dos motos indican sobre la balanza el mismo peso de 339kg. Se aprecia el equipamiento para ser una moto de gama media con los nuevos indicadores Sea-Doo de 16 funciones, ofreciendo cerca de 10 litros de capacidad, además del eterno "learning key", reduciendo la potencia para los principiantes, el sistema OPAS y la marcha atrás. Solamente la dimensión del tambucho decepciona, con sus 49 litros, aunque el sistema de tambucho de apretado y extracción sea un éxito.

Frente a ésta, la Yamaha VX en versión Cruiser, que recibe un asiento con saledizo, para piloto y pasajero, que hace las delicias de más de uno, así como un color blanco/gris/negro que le da un bonito efecto. La VX Cruiser ocupa el papel medio de gama, entre las VX básicos y las FX de alta gama.

En Kawasaki, desde la desaparición de la STX 900, es la 15F la que hace de puerta de entrada de alta y media gama. El equipamiento es de alto nivel, también la calidad de fabricación, y sus cuatro cilindros (cuatro cilindros también para la Yamaha y tres cilindros para la Sea-Doo).

Sobre el capítulo de los resultados, la jerarquía en nuestro País por lo que representa cada marca, teniendo en cuenta no sólo el producto en sí, sino también el detrás de escena (servicio-repuestos), se establece del siguiente modo: Sea-Doo, Yamaha, Kawasaki. Los consumos son también bastante similares, y razonables, gracias a los cuatro tiempos. Las capacidades en combustible giran en torno a los 60 litros, lo que es apreciable para un día de navegación. Hablando de la sonoridad, los tres fabricantes han hecho un buen trabajo al respecto. Su discreción es innegable.

La nueva Sea-Doo GTI es muy agradable, basándonos en la calidad del motor y del casco. Sus tres cilindros en línea responden muy bien a todos los regímenes, aprovechando su gran cilindrada. Tiene un motor reactivo, con una turbina que toma bien el agua sin generar ninguna cavitación, la Canadiense tiene la barra colocada a un buen nivel. Su casco parece muy cómodo, amortiguando bien las olas. La columna de dirección, claramente rectificada respecto a la antigua Sea-Doo, autoriza una posición de conducción natural, sentado o de pie, e incluso el gatillo parece obstruir menos que antes. Dicho esto, sería de agradecer un gatillo reversible como lo practicaba Polaris con algunos modelos.

También surgen notables diferencias:

Sólo forzando el ritmo observaremos un casco que se mueve poco respecto a las olas laterales. Pero no se vuelve nunca vicioso para lo mismo, podría decirse que la moto busca un poco su trayectoria más adecuada. Esto sorprende pero es necesario dejarlo, ya que todos los casco de Sea-Doo hacen esto, y no lo decimos sólo nosotros.

Al subir sobre la Kawasaki, se nota la diferencia, se descubre un asiento algo bajo, cuando el motor va tomando más vueltas (las cuatro patas de la Kawasaki son un placer por su escasa inercia y su toma de régimen). Y un casco sin concesión, aquí la eficacia precede sobre la comodidad. Esta Kawasaki se revela tan ágil como la Sea-Doo GTI, pero indica una serenidad imperturbable hecha para el mar, a condición de aceptar su casco que mecanografía las olas y pidiendo que sea controlada más que conducida, es impresionante lo bien que navega.

Conviene agarrarse al manillar, ya que hay que tener más técnica que físico. El casco de la STX es deportivo. Tengamos también en cuenta que a la hora de dar gas, en un giro la STX patina un poco, aunque fuera de circuito es más divertido que en un jet, ya que lo transfiere siempre sobre su radio de giro.

Resumidamente, la STX confirma sus raíces Kawasaki, sensación y eficacia en primer lugar.

Subamos ahora sobre la Yamaha VX Cruiser. Notaremos un ambiente agradable, compacto, y el motor muy silencioso, incluso más económico y un buen manillar. Por el contrario, la potencia de motor es claramente inferior. No obstante, esto no es un defecto, excepto en las olas, dónde las reactivaciones son menos vivas, la mecánica tiende a veces a quedarse corta antes de asumir su tarea.

Resumidamente, el motor de la VX no está recomendado para utilizarlo de modo deportivo. Por el contrario, si la utilizamos para dar un paseo, es genial, aunque su casco riega copiosamente al piloto. Tiene buena estabilidad, sin alcanzar la neutralidad legendaria de una FX. La VX es sana y sobre todo más ágil. Es una moto muy fácil que no se revela nunca viciosa, permitiendo utilizarla con toda seguridad.

Al llevar esta moto da la sensación de que es más corta, pareciendo que vamos montados en una biplaza. Además, gracias a esta versión Cruiser, nos sentimos más seguros gracias al saledizo del asiento.

Finalmente, para los más radicales pilotos de moto de agua, ansiosos de sensaciones, la Kawasaki se impondrá. Para los que buscan a una camarada fiable y flexible, apta para el cabotaje y a los largos paseos, la Yamaha enamorará. Por último, hay que reconocer que la nueva Sea-Doo GTI 130, tiene varias cualidades, es potente, eficaz y segura, bien equipada y moderna.

El precio es prácticamente el mismo para las tres motos de agua que hemos tenido el gran placer de probar.

Esperamos que hallamos podido aclarar algunas dudas a la hora de decidirse, pero en ningún caso se equivocarán, son tres monturas geniales para empezar en este maravilloso deporte.